Yoga By Alma: la unión entre wellness y diseño

Publicado por AD

Dec, 2023

Discovering Careyes: The Hidden Mexico Resort That's Drawing The Creative Elite

 
Mujer haciendo yoga.

Se lee raro, ¿cierto? Bien, esta unión tan latente fue la oportunidad que Alma Guerra supo aprovechar para poner en marcha un proyecto muy emprendedor: Yoga By Alma.

“Mi objetivo es ofrecer retiros de yoga en lugares muy especiales y con ello, conectar cada detalle para tener experiencias inolvidables para todas las personas que asistan. Es todo un reto que empezó como un proyecto pequeño, pero día tras día crece más. Así que todo pinta para bien, o al menos es mi gran deseo”, nos cuenta Alma Guerra, fundadora de Yoga by Alma.

Alma Guerra dando clases de yoga.
Es momento de sumarse a la fiebre del yoga.Orlando Vega.
Mujer practicando yoga en la naturaleza.
En Bali, Alma fue a hacer un retiro de yoga y se convenció de hacer su propio espacio.Kadek Arimbawa.

“Yo iba a por un camino totalmente distinto, para nada pensaba que el yoga y los retiros terminarían siendo mi forma de vida y empleo. Trabajaba, ganaba dinero y me lo gastaba como una persona normal en la vida”, nos cuenta Alma. Hasta que lo material era solo esto, algo material. “Me cansé o me aburrí. No sé muy bien como describirlo pero empecé a ver que ya no me llenaba. Ojo, está muy bien tener algún caprichito, pero yo sentía la necesidad de hacer algo más, algo que me aportara más”, dice Alma. Aquí empezó su descubrimiento e interés por el yoga. Ella era una persona activa, practicaba todo tipo de deporte pero no lo veía como una forma de trabajo. “Yo pensaba que el yoga era aburrido, me gustaba más hacer actividades de alto rendimiento y quemar muchas calorías, por así decirlo. Hasta que un día descubrí que el yoga también podía ser muy dinámico, energético y agotador”.

 
Construcción en la naturaleza.
Careyes y su arquitectura son los rincones mágicos donde se puede vivir al máximo los retiros de Yoga By Alma.Mireia Noguer Artigas.

“Empecé a practicar más yoga, sobre todo modalidades intensas y me animé a investigar, estudiar y hacer formaciones profesionales. Pero llegó un punto que por más que hacía necesitaba vivir una experiencia aún más intensa. Invertí parte del dinero que ganaba en ir a dos retiros en Bali, uno a Costa Rica y otro a Nueva York, así como varios talleres en México. Cada una de las experiencias fue mágica y me abrió los ojos: yo quería realizar mis propios retiros” explica Alma.

 

“Al inicio, Yoga By Alma era únicamente una plataforma de entrenamiento donde ofrecía clases online. Combinaba esto con clases presenciales en varios estudios en mi ciudad, en Monterrey. Así como algunas clases en hoteles u otros espacios”, explica Alma. Y de aquí salió la idea de ir un pasito más allá (o un paso gigante) y apostar por hacer el primer retiro: lo vivido en Bali ahora liderado por ella.

Casa anaranjada con naturaleza al fondo.
No cabe duda de que Careyes y sus colores, son perfectos para los retiros de Yoga By Alma.Mireia Noguer Artigas.

El resto es una historia de diseño

“Cuando empecé a diseñar toda la experiencia, elegir el lugar era la primera de las decisiones. Soy amante del interiorismo, de encontrar lugares bonitos y hacer cosas especiales. Así, me di cuenta que conectar el deporte (el yoga en mi caso) con lugares que transmiten bienestar y que brinden la sensación de estar en casa era lo que quería. Así que empecé mi búsqueda”, explica Alma, quien llegó a Puerto Vallarta.

 

“El primer retiro fue en un precioso lugar, el Xinalali Hotel Boutique. Un centro de bienestar y retiros ubicado en la preciosa playa escondida en el sur de Puerto Vallarta, aquí en México”, dice Alma. Con acceso únicamente por barco, es un auténtico oasis escondido que no deja indiferente a nadie. El lugar perfecto para empezar con sus retiros. “Dive Into Divinity era el concepto y fue muy especial, un gran inicio”, explica Alma.

Espacio residencial con alberca y camastros.
El Careyes Club & Residences funge como la casa actual de los retiros de Yoga By Alma.Mireia Noguer Artigas.

Después del éxito del primer retiro Alma estaba decidida en hacer más. “Fue maravillosa la experiencia, todas las chicas conectamos un montón y el lugar fue mágico. Aunque no hay que negar que también fue agotador, tanto físico pero sobre todo, mentalmente. Tenía que salir todo perfecto. Y después del resultado quería muchos más”, cuenta Alma. La preciosa zona de Careyes consiguió conquistarle el corazón, así que tenía que ser sin lugar a dudas el lugar donde hacer el segundo retiro. Careyes es un pueblo fundado por el italiano Gian Franco Brignone en 1968, quien al descubrir unas tierras repletas de natura y en el medio de la nada, decidió fundar un pueblo que bautizó con el nombre de Careyes. 60 casas y un hotel —el Careyes Club & Residences—, todas de diseño pero muy especiales, ninguna igual. Genios de la arquitectura como Alberto Mazzoni, Luis Barragán y Diego Villaseñor formaron parte del proyecto.

“La primera vez que llegué a Careyes me cautivó. Hubo un antes y un después en mi vida, en mi energía, así que sabía que tenía que ser el sitio para hacer el próximo retiro. Además, conociendo la historia sin lugar a dudas es un espacio mágico y su hotel transmite todo lo que quería. Más allá del yoga, busco lugares que a nivel de diseño también cuenten una historia, que las paredes hablen, que el suelo incluso cuente una historia, que cada detalle transmita una energía y sentía que en Careyes así era”, dice Alma.

Color, color y más color. Cada una de las casas que forman Careyes el color es un punto esencial: desde rosas potentes, azules, verdes, amarillos y naranjas hasta los tonos más oscuros. No hay ninguna exacta, como tampoco ninguna pasa desapercibida. Cada propiedad tiene algo que contar o contemplar y no es de extrañar que sea uno de los destinos más concurridos.

Mesa con sillas y espacios de comida.

Cada detalle está pensado en Careyes.Mireia Noguer Artigas.

El punto de partida, El Careyes Club & Residences

“He ido muchas veces al hotel y sobre todo a comer con mi familia. Es un lugar que me encanta y por tanto, era idóneo para celebrar el retiro. Y así fue”, cuenta Alma. Y tras el éxito, decidió que tenía que hacer otro en el mismo lugar.

“Algo en mí me decía que Careyes tenía más cosas que ofrecerme, por ello, decidí celebrar otro retiro en el mismo sitio pero con personas totalmente diferentes, ya que las asistentes de ambos fueron totalmente distintas. En cada retiro aprendemos mucho una de las otras, y es mágico descubrirnos y conocer estilos y formas de vida diferente. Y todo practicando yoga en lugares mágicos”, relata Alma. El segundo retiro tuvo lugar también en El Careyes Club & Residences.

It’s definitely not the Four Seasons, and Careyes people are fine with that.